¿Qué son las monedas virtuales?

En el momento actual, la importancia del dinero en efectivo parece decrecer, siendo sustituido, gracias al desarrollo de la tecnología y a la consolidación de los modernos sistemas financieros, al igual que por las nuevas preferencias de los ciudadanos, por dinero bancario o escritural, el cual es apto para ser movilizado en múltiples formas (a través de tarjetas, adeudos domiciliados, transferencias…) eficientes y con bajo coste.

Por su parte, el dinero electrónico es un instrumento financiero que nos permite realizar pagos con un dispositivo electrónico (teléfono, tarjeta virtual, ordenador, u otro tipo de soporte) cargado con un importe previo. Así se puede utilizar para pagos online o pequeños pagos.    

El dinero escritural y el electrónico presuponen la necesidad de la existencia de infraestructuras centralizadas donde una entidad de confianza liquida y compensa los pagos.

El siguente paso en esta evolución ha sido la aparición de las monedas virtuales. El Banco Central Europeo las define como “una representación digital de valor, no emitida por un banco central, entidad de crédito o entidad de dinero electrónico, la cual, en algunas circunstancias, puede ser utilizada como una alternativa al dinero”.

Las monedas virtuales pueden seguir un esquema centralizado, como ocurre con las de algunos juegos online del tipo de Second life. Sin embargo, lo habitual es que las monedas virtuales operen siguiendo un patrón descentralizado de organización y funcionamiento. Los sistemas descentralizados se basan en el sistema de blockchain (cadena de bloques) para el registro de las transacciones.

Uno de los problemas para los usuarios de monedas virtuales es su elevada volatilidad, pues su valor puede oscilar al alza y a la baja acusadamente, lo que desvirtúa su uso como medio de pago y las aproxima a los activos que sirven para invertir en ellos. Algunas iniciativas en este ámbito tratan de mitigar estas oscilaciones, ligando la cotización a la de monedas soberanas o instrumentos financieros denominados en divisa; se trata de las conocidas como stablecoins (“monedas estables”).

Aunque el “Bitcoin” es la moneda virtual más popular, en todo el mundo existen unas 12.192, según coinmarketcap.com.

Los principales Bancos Centrales están desarrolando monedas virtuales para compensar la aparición, sobre todo, de las “monedas estables”, como el euro digital (ya en fase de estudio), o valorando su creación, como ocurre con el dólar digital.                                               

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