Las entidades financieras están obligadas a facilitar a la Administración Tributaria determinada información relativa a sus clientes, de entre la que destaca:
- Depósitos y efectivo:
- Número de identificación fiscal de los titulares autorizados o beneficiarios en algún momento del ejercicio y saldo medio del último trimestre del ejercicio.
- Declaración de las imposiciones, disposiciones de fondos y de los cobros de cualquier documento que se realicen en moneda metálica o billetes de banco, cuando su importe sea superior a 3.000 euros, cualquiera que sea el medio físico o electrónico utilizado, ya estén denominadas en euros o en cualquier otra moneda.
- Títulos de renta fija y variable y fondos de inversión: Número de identificación fiscal de las personas físicas o jurídicas titulares a 31 de diciembre, así como del valor, a efectos de Impuesto sobre el Patrimonio, de los títulos o participaciones.
- Seguros: Número de identificación fiscal de los tomadores a 31 de diciembre, así como de su valor de rescate a dicha fecha.
- Préstamos y créditos:
- Nombre y número de identificación fiscal de los titulares autorizados o beneficiarios en algún momento del ejercicio y saldo a 31 de diciembre.
- Declaración de los saldos por importe superior a 6.000 euros, existentes a 31 de diciembre, de los créditos y préstamos concedidos por la entidad financiera, identificando el nombre y apellidos del prestatario, así como su número de identificación fiscal.
- En las operaciones relacionadas con bienes inmuebles, las entidades deben presentar una declaración informativa anual, incluyendo la referencia catastral del inmueble.