Los fondos de inversión son instrumentos habitualmente dotados de liquidez, que calculan su valor liquidativo diariamente. Pueden realizarse operaciones de venta de todas o parte de las participaciones en el momento que se desee. En la práctica, es posible conseguir liquidar la posición en pocos días, salvo fondos de inversión con características especiales: fondos inmobiliarios, hedge funds y fondos de hedge funds, a los que la normativa permite establecer ventanas de liquidez predeterminadas para que los inversores puedan solicitar el reembolso de sus participaciones o el traspaso a otro fondo.
En todo caso, la venta de participaciones de algunos fondos (como los garantizados) puede llevar implícito el pago de una comisión de reembolso que puede reducir la rentabilidad obtenida si se realiza fuera de determinados periodos establecidos en el folleto.