La inteligencia artificial como pilar fundamental en la transición sostenible

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Estefanía Lorente Aguilera
Integrante del equipo de trabajo del Instituto Econospérides y colaboradora del Proyecto Edufinet

En un mundo donde la sostenibilidad se configura como un eje esencial para avanzar hacia una sociedad próspera y resiliente, la tecnología, y más concretamente, la Inteligencia Artificial (IA), se configura como una importante herramienta hacia ese cambio social y económico sustentable.

La tecnología ha pasado de considerarse una simple área o sector de las organizaciones a convertirse en una parte fundamental de la dirección estratégica de las empresas, capaz de transformar la sociedad.

En este contexto, se realizará una breve exposición sobre el vínculo esencial que relaciona la IA con la sostenibilidad, y sobre la transcendencia de ambas para el progreso de la sociedad.

Así, la búsqueda de soluciones innovadoras y efectivas para enfrentar los numerosos desafíos a los que se enfrenta la sociedad, tales como el cambio climático, la desigualdad social, los conflictos, la eficiencia energética, desastres naturales, etc. han sido los impulsores que han hecho que la IA se convierta en un aliado imprescindible en el desarrollo sostenible, en la medida en la que se configura como una herramienta que permite analizar grandes volúmenes de datos y optimizar procesos en las principales áreas que configuran la sostenibilidad en términos ambientales, sociales y económicos.

De esta forma, la tecnología se posiciona como un medio clave para hacer frente a dichos retos sociales por su capacidad para diseñar, ejecutar, consultar y planificar. En concreto, la IA emerge como un aliado estratégico, capaz de reducir desigualdades, fomentar la innovación y crear soluciones sostenibles en sectores estratégicos.

A modo de ejemplo, la IA está transformando el desarrollo sostenible:

  • Mediante la optimización del uso de los recursos naturales fomentando un uso más eficiente y sostenible al poder analizar datos en tiempo real y aplicar algoritmos que permiten supervisar el consumo de agua, energía y otros elementos esenciales, posibilitando la identificación de excesos, anticipando pedidos y reduciendo los residuos. Todo ello genera beneficios en términos de eficiencia, costes y conservación ambiental.
  • A través de la predicción de desastres naturales por su capacidad de análisis de datos satelitales y sensores terrestres capaces de detectar catástrofes ambientales tales como huracanes, inundaciones o terremotos.
  • Por medio de la mejora de la eficiencia energética mediante un ajuste automático de la iluminación, calefacción o refrigeración según las necesidades, que disminuya las emisiones de carbono y costes energéticos. Además, es capaz de detectar la disposición y necesidad de energía renovable, lo que resulta esencial para optimizar el uso de los recursos naturales tales como el sol o el agua.

Lo anterior hace patente como la IA puede ser una gran aliada para construir un futuro sostenible, si bien, para que dicha transformación se realice desde un enfoque humanista y seguro, resulta esencial incorporar en las estrategias tecnológicas de las corporaciones los criterios y objetivos de sostenibilidad, con el propósito de dar una adecuada y precisa solución a los retos medioambientales, sociales y económicos a los que la sociedad se enfrenta.

Con tal fin, resulta esencial que en dicho proceso las empresas valoren a los diferentes stakeholders, también conocidos como, grupos de interés (i.e. clientes, empleados, proveedores, sociedad…), al mismo nivel que sus accionistas ya que todos ellos deben ser partícipes del cambio aprovechando las ventajas que ofrece la IA para mejorar sus vidas y las de las futuras generaciones.

Para que todo ello sea posible, la educación ética y la participación activa de la comunidad resulta esencial para la toma de decisiones informadas que contribuyan a un futuro tecnológico más sostenible y responsable, ya que solo desde una alianza social sólida y consciente de la situación es posible dicha transición.

Ahora bien, los distintos grupos de interés no solo deben involucrarse en el proceso de transformación digital sostenible, sino que también deben exigir transparencia y equidad en el uso de dicha tecnología que beneficie a todos, y en dicho proceso, los gobiernos e instituciones tienen un papel crucial para garantizar que el uso de la tecnología se realice de forma prudente y para el bien común. Para ello, resulta fundamental, por un lado, que fomenten diferentes políticas que promuevan la inversión en infraestructura digital sostenible y tecnologías impulsando el bienestar social, y por otro, que definan marcos legales para regular el desarrollo tecnológico a los efectos de evitar un uso deficiente de la IA, protegiendo la privacidad y la igualdad social.

De esta forma, en el desarrollo hacia un futuro sostenible es esencial que el avance de la IA se realice de manera íntegra y responsable, para asegurar que el impacto de la tecnología sea positivo para toda la sociedad. La sostenibilidad está a nuestro alcance y con la IA se puede acelerar el paso hacia un mundo más equilibrado y consciente.

En definitiva, sostenibilidad y tecnología deben ir de la mano en la estrategia de los líderes del futuro, y en dicho proceso, la alianza entre tecnología, política y sociedad son claves para alcanzar un futuro competente, pacífico y lleno de oportunidades.   

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