Imprimir

El contribuyente titular de acciones de una sociedad va a tributar en su IRPF por los dos tipos de rendimientos citados (por los dividendos repartidos por la sociedad, y por las ganancias y pérdidas que se materialicen como consecuencia de una eventual venta delos derechos de suscripción preferente, a partir del ejercicio 2017, y de las acciones). 

Los dividendos percibidos se consideran rendimientos del capital mobiliario, por lo que tributaránconforme a lo recogido en el cuadro 1.

La retención a cuenta del IRPF a la que estarán sometidos los dividendos es la que se recoge en el cuadro 1.

Ejemplo: La Sociedad A ha obtenido un beneficio, después de tributar en su Impuesto sobre Sociedades, de 10.000 euros, que reparte en febrero 2017 como dividendo a su único accionista, el Sr. Sánchez. ¿Cuál será el líquido a percibir por el Sr. Sánchez y su tributación en el IRPF de 2017, suponiendo que el tipo marginal que le corresponde al Sr. Sánchez, según su capacidad económica, es del 30%? 

Una persona física residente en España a efectos fiscales, titular de acciones de una sociedad, obtendrá rendimientos por la eventual venta de las mismas. Esta persona debe tributar en su IRPF por la ganancia patrimonial (plusvalía) obtenida o pérdida patrimonial (minusvalía) incurrida, que se obtiene por la diferencia entre el valor de transmisión de los títulos y el valor de adquisición pagado en su día. A efectos del IRPF, la ganancia o pérdida patrimonial se incluye en la base del ahorro, tributando a los tipos impositivos recogidos en el cuadro 1.

En el valor de adquisición se incluirán los gastos y tributos inherentes a la compra (impuestos, etc.), excluidos los intereses. El valor de la venta se minorará en los gastos y tributos inherentes a dicha venta, excluidos los intereses. 

Para el cálculo de la ganancia patrimonial existen normas especiales en función de que se trate de acciones admitidas a negociación en alguno de los mercados regulados de valores o sin cotización:

— El valor del patrimonio neto que corresponde a los valores transmitidos resultante del balance correspondiente al último ejercicio cerrado con anterioridad a la fecha del devengo del impuesto.

— El que resulte de capitalizar al tipo del 20 por ciento el promedio de los resultados de los tres últimos ejercicios cerrados con anterioridad a la fecha del devengo del impuesto.

Existe un tratamiento especial para aquellas acciones admitidas a negociación en mercados secundarios oficiales adquiridas por el inversor con anterioridad al 31 de diciembre de 1994, que permitirá reducir a razón de un 25% (14,28% en acciones no cotizadas) por año anterior a dicha fecha (son los llamados “coeficientes de abatimiento” o “coeficientes reductores”), redondeando, por exceso, todo ello respecto de la parte proporcional del beneficio generado hasta el 20 de enero de 2006. No obstante, para todas las transmisiones realizadas con posterioridad al 1 de enero de 2015, este régimen sólo será aplicable siempre que el valor de transmisión de los valores sea inferior a 400.000 euros.

Por último, con respecto a la fiscalidad de los derechos de suscripción, con anterioridad al ejercicio 2017, se podían dar las siguientes peculiaridades:

En el caso de que se suscriban acciones total o parcialmente liberadas, el tratamiento fiscal será el siguiente:

Suscripción de acciones parcialmente liberadas: se tratará de un nuevo paquete de acciones adquiridas, que se tendrá en cuenta con fecha y valor de adquisición a efectos de futuras transmisiones (recuérdese que se aplica el criterio FIFO para identificar el valor de adquisición de las acciones que se transmiten; pues bien, estas acciones serán una adquisición más a efectos de futuras transmisiones, con su fecha y su valor real de adquisición).

Captura de pantalla 2019 03 18 a las 9.12.31


1 No obstante, hay que tener en cuenta que los dividendos también soportan la tributación del Impuesto sobre Sociedades. Así, por ejemplo, si una sociedad obtiene un beneficio antes de impuestos de 100.000 euros, tributa, con carácter general, un 25% en el Impuesto sobre Sociedades, con lo que el beneficio después de impuestos era: 100.000 – 25% x 100.000 = 100.000 – 25.000 = 75.000. Si, por ejemplo, decide distribuir la mitad a los accionistas, éstos reciben un importe total de 37.500 euros. Aun en el supuesto de que no hubiese tributación en el IRPF, tales dividendos ya han soportado una carga impositiva de 12.500 euros. De no haber tributado por el Impuesto sobre Sociedades, habría llegado a los accionistas un importe total de 50.000 euros.