Se trata de un proceso por el que se modifica la naturaleza de los activos que obran en el balance de una entidad, pasándolos, de un estado de iliquidez a uno de liquidez y, por tanto, posibilitando que puedan ser objeto de negociación en el mercado.

La titulización de activos ha sido frecuente en el ámbito bancario, donde destacan las titulizaciones de créditos hipotecarios para su comercialización en el mercado, en la forma que se recoge en el siguiente esquema: