La TAE es un concepto financiero, fundamentado en una fórmula matemática, que tiene por objetivo permitir la comparación entre productos de ahorro e inversión. Para ello, incluye dentro de su cálculo no sólo la rentabilidad ofertada sino también otros aspectos de especial consideración por el contratante del producto, tales como las comisiones o el plazo.

La fórmula para el cálculo de la TAE se realiza a partir del Tipo de Interés Nominal (i), y tiene en cuenta el fraccionamiento en la liquidación de intereses. Así, cuanto más se fraccione el pago de intereses, mayor será la TAE, ya que tales intereses pueden rentabilizarse.

TAE = [ 1+ ( i / fracciones liquidación intereses) ] fracciones liquidación intereses* -1

*Fracciones liquidación intereses: 12 para intereses mensuales, 4 para intereses trimestrales, 2 para intereses semestrales, etc.

Ejemplo: ¿Cuál será la TAE de un depósito a plazo fijo de 1 año, con Tipo de Interés Nominal anual (i) del 5%, y liquidación semestral de intereses? ¿Y en caso de liquidación mensual de intereses?

TAE liquidación semestral de intereses = [ 1 + ( 0,05 / 2) ] 2 – 1 = 5,06%.

TAE liquidación mensual de intereses = [ 1 + ( 0,05 / 12) ] 12 – 1 = 5,12%.

También se utiliza la TAE en el caso de créditos.

La TAE depende del tipo nominal aplicable y del número de veces que se liquidan los intereses al año. Además, incluye las comisiones y otros gastos que el prestatario ha de pagar a la entidad financiera.