Las necesidades que pueden surgirle a una persona en el ámbito financiero son múltiples. Evidentemente, las necesidades que surgen en la práctica presentan una serie de matices específicos, que es preciso tener en cuenta, pero, en una primera aproximación, la mayoría puede encajarse dentro de la siguiente tipología:

  • Materializar un ahorro.
  • Efectuar pagos.
  • Disponer de dinero en efectivo.
  • Realizar un cambio de divisas.
  • Obtener recursos a crédito.
  • Obtener una garantía frente a terceros.
  • Cubrir determinadas situaciones de riesgo.