Se trata de fondos de inversión que invierten en valores de renta fija admitidos a negociación en mercados secundarios oficiales y otros activos que gozan de elevada liquidez, cuyo plazo de amortización sea igual o inferior a dieciocho meses.

A este tipo de fondos no les está permitida la adquisición de acciones u otros títulos que otorguen derecho a participar en el capital de las empresas.