Se trata de una serie de circunstancias por las que el deudor incurre en un impago su deuda con el acreedor:

 

  • Cuando el deudor haya sido declarado en concurso de acreedores mediante resolución judicial firme.
  • Cuando haya sido aprobado un convenio en el que se establezca una quita del importe de la deuda.
  • Cuando se haya despachado mandamiento de ejecución o apremio (documento por el que se insta al pago de la deuda y que puede dar lugar al embargo de los bienes del deudor), sin que del embargo resulten bienes bastantes para el pago de la deuda.
  • Cuando el asegurado y el asegurador, de común acuerdo, consideren que el crédito es incobrable.