• Solicitud: es el documento por medio del que se solicita la contratación de un seguro, recogiendo la voluntad de contratación. El futuro tomador lo dirige a la entidad aseguradora y debe contener la descripción del riesgo a asegurar, con el detalle que el asegurador necesite para conocer sus características y establecer, en función de las mismas, el precio y las condiciones en los cuales puede otorgarse la garantía solicitada.
  • Propuesta de seguro: conocidas las características del riesgo a través de la solicitud de seguro, el asegurador podrá hacer una valoración del riesgo y, si éste es asumible, formulará una propuesta de seguro que el tomador del seguro aceptará o no. La propuesta de seguro por el asegurador vinculará al proponente durante un plazo de 15 días.
  • Póliza: documento que contiene las condiciones del seguro (generales, especiales y particulares), así como las condiciones de los bienes a asegurar.
  • Certificado individual de seguro: documento expedido a favor del asegurado en una póliza colectiva, en el que se especifican las sumas o prestaciones aseguradas, indemnizaciones, coberturas y prima.
  • Recibo: es el documento justificativo del pago del seguro. En él se recoge el importe resultante de la prima más los impuestos y recargos legalmente repercutibles, así como el número de póliza y el período de validez o vigencia.
  • Carta de garantía de seguros: es el documento provisional que extiende la entidad aseguradora como garantía de la existencia de una determinada cobertura de seguro. Suele hacerse a petición del tomador o asegurado, cuando éstos precisan urgentemente justificar la existencia de un seguro sobre cierto riesgo y la entidad aseguradora no ha tenido todavía tiempo de emitir la correspondiente póliza.