El análisis fundamental trata de establecer el valor teórico de la acción (precio objetivo) de una compañía y de anticipar cuál será su futuro comportamiento en el mercado bursátil, con base en el estudio detallado de toda la información económico-financiera disponible de la empresa (balance, cuenta de resultados, ratios financieras, etc.), así como de la información del sector, de la coyuntura económica, etc. En definitiva, estudia cualquier información que pueda servir para tratar de predecir el comportamiento futuro de la empresa.

Si el valor teórico de la acción de la compañía es mayor que su precio de mercado (cotización de la acción), la empresa se considera infravalorada y se recomendaría la compra, dado que se esperaría que ambos valores se acercaran. Por el contrario, si se encontrara un valor inferior al de mercado, se considera que está sobrevalorada y se recomendaría la venta.

Ejemplo: Una sociedad anónima tiene un capital dividido en 10.000.000 de acciones cuya cotización en el mercado es de 10 euros. El valor de mercado de las acciones de la sociedad es, por tanto, de 100.000.000 de euros. Si a través del análisis fundamental se determina que el valor teórico de las acciones de la empresa es de 110.000.000 de euros, cada acción tendría un precio objetivo de 11 euros, por lo que se recomendaría la compra de acciones al precio actual de 10 euros.