Efectivamente, el ordenamiento jurídico (principalmente la Orden Ministerial de 25 de marzo de 1991, sobre Sistema de Crédito al Mercado, actualizada por las diferentes circulares del año 2004 de la Bolsa correspondiente) contempla lo que se denomina «crédito al mercado», esto es, la posibilidad de que los inversores adquieran acciones en el mercado sin necesidad de disponer de la totalidad del dinero necesario o de vender dichas acciones aun no siendo titulares de las mismas. Esta figura funciona a través de préstamos mediante los cuales los inversores pueden solicitar a las entidades habilitadas para ello (sociedades de valores y entidades de crédito) que les presten el dinero necesario bien para la compra de determinadas acciones o bien que les presten acciones para proceder a la venta de las mismas, consiguiendo con ello la realización de operaciones «al contado».

No obstante, existen ciertas limitaciones a esta práctica, fundamentalmente relativas al límite de crédito, que se sitúa en el 75% de la inversión total a realizar. Por ello, será necesario que el inversor disponga, al menos, del 25% del importe total de las acciones que desee vender o adquirir. 

Sin perjuicio de tales garantías iniciales mínimas y de las adicionales que puedan exigir las entidades que concedan crédito, los inversores deberán constituir garantías complementarias si la cotización hubiese variado a la baja o al alza en más de un 10%, en los casos de compras y ventas, respectivamente, para ir restableciendo las garantías iniciales frente a las pérdidas por valoración sufridas.

El atractivo de este tipo de operaciones es el efecto apalancamiento: se magnifican las ganancias al haber obtenido con sólo el 25% de la inversión los mismos resultados que de haber invertido el 100%. No obstante, en caso de pérdidas, éstas también se verían amplificadas por el citado efecto apalancamiento. En definitiva, se trata de operaciones especulativas, de mucho riesgo.

 

Ejemplo: a 1 de enero del año N, una persona decide comprar a crédito un paquete de 1.000 acciones de la Sociedad X a un precio por acción de 1 euro. Por este crédito, esta persona se compromete a pagar un tipo de interés del 6% anual. Con fecha 30 de junio del año N, esta persona decide proceder a la venta de dichas acciones, que cotizan a 1,1 euros. ¿Cuál es la cantidad efectiva que esta persona desembolsó por la adquisición de dichas acciones? ¿Cuál es la rentabilidad que ha obtenido?

 

Según lo especificado en el contenido de esta pregunta, para adquirir acciones a crédito, esta persona debería depositar al menos el 25% del importe total de las acciones a adquirir, siendo el porcentaje restante (75%) el crédito dispuesto:

 

Importe total de las acciones = 1.000 acciones x 1 euro/acción = 1.000 euros

 

Cantidad efectiva desembolsada = 25% x 1.000 acciones x 1 euro/acción = 250 euros

 

Cantidad tomada a crédito = (100%-25%) x 1.000 acciones x 1 euro/acción = 750 euros

 

Intereses a pagar = Tipo de interés semestral x Cantidad tomada a crédito = (6%/2) x 750 euros = 22,5 euros

 

Por tanto, esta persona mantiene una inversión por valor de 1.000 euros, habiendo invertido solamente 250 euros. Esto tiene un impacto significativo sobre la rentabilidad obtenida, ya que magnifica tanto las pérdidas como las ganancias:

 

Grado de apalancamiento = 1.000 / 250 = 4 veces

 

Esto significa que la rentabilidad bruta que esta persona obtenga derivada de esta inversión se verá multiplicada por 4.

 

Rentabilidad nominal (en un semestre) = (Precio final – Precio inicial)/Precio inicial = (1,1 – 1)/1 = 10%

 

Cantidad procedente de la venta de las acciones = 1,1 euros/acción x 1.000 acciones = 1.100 euros

 

Rentabilidad bruta (en un semestre) =  (Importe venta acciones – Crédito) – Cantidad desembolsada)/Cantidad desembolsada = [(1.100 – 750)– 250]/250 = 40%

 

Como se puede observar, la rentabilidad se ha visto multiplicada por 4, que era el grado de apalancamiento de esta persona.

 

Sin embargo, como esta persona adquirió un 75% de su posición a crédito, ha de devolver dicho crédito más los intereses, lo que hace un total de 772,5 euros.

 

Rentabilidad neta = [(1.100 – 772,5) – 250]/250 = 31%

 

En cambio, si en el momento de la venta, la cotización hubiese sido de 0,9 euros por acción, el inversor habría incurrido en una pérdida del 49% en el semestre.