Las acciones preferentes, denominadas en España participaciones preferentes, aunque tienen algunas características semejantes a la de los instrumentos de renta fija, constituyen una forma de renta variable.

Las acciones preferentes forman parte del capital social de la compañía, pero no otorgan a sus titulares derechos políticos. La principal característica diferenciadora con las acciones ordinarias es que conceden a sus adquirentes un derecho preferente en el reparto de beneficios y en la liquidación de la sociedad.

Las acciones preferentes tienen un dividendo fijo o variable pactado con sus adquirentes, que no debe confundirse con un cupón de renta fija. Es un dividendo y, como tal, si la sociedad no obtiene beneficios, no tiene la obligación de atenderlo en las fechas previamente estipuladas. Como las acciones ordinarias, las preferentes no tienen fecha de vencimiento estipulado, ya que se emiten con carácter perpetuo, aunque el emisor puede decidir su recompra en función de las características de la emisión y en las fechas establecidas de antemano. En España cotizan en el mercado AIAF, mercado de Renta Fija integrado en Bolsas y Mercados Españoles (BME).