La vida residual de un bono se puede definir como el tiempo restante hasta la amortización del mismo. De este modo, si el bono considerado tiene una vida residual de 4,5 años, quiere decir que hasta su amortización faltan 4 años y 6 meses. Por tanto, para obtener la vida residual de un valor de renta fija es preciso conocer el plazo del mismo y el tiempo que ha transcurrido desde su emisión.