El saldo que arroje el presupuesto de un año depende del balance entre las entradas y las salidas:

  • Si las entradas coinciden con las salidas, tendremos un equilibrio total, sin que, por tanto, se deriven consecuencias para el futuro.
  • Si las entradas son superiores a las salidas, quedará un remanente disponible con el que poder adquirir activos nuevos o aumentar el saldo de los ya existentes, o bien disminuir obligaciones pendientes de pago.
  • Si las entradas son inferiores a las salidas, se genera un desequilibrio que hay que cubrir de alguna manera:
    • Haciendo uso de fondos integrantes del patrimonio, lo que se traduce en una disminución de la riqueza. 
    • Mediante alguna operación de crédito, lo que implica un aumento del endeudamiento familiar. Dentro del plazo fijado habrá que devolver el capital obtenido y, asimismo, hacer frente a los intereses. Un aumento del endeudamiento significa que disminuye el patrimonio neto2 y se asume el compromiso de hacer frente a una carga financiera, que incidirá en el presupuesto del año o los años siguientes.

2. Salvo que se invierta el importe obtenido en un activo.