• Universidade de Burgos
  • Universidade do Algarve
  • Universidad de Leon
  • UNED
  • Universidad de Córdoba
  • Pablo Olavide
  • UNIA
  • Unicaja
  • Universidad de Málaga
  • Universidad de Jaén
  • Universidad de Almería
  • Universidad de Salamanca
  • Universidad de Huelva
  • Universidad de Granada
  • Universidad de Cádiz

Abordaremos la situación presupuestaria de una familia cuyos datos económicos más relevantes, centrados en el ejercicio 2018, son los siguientes:

a. Se considera una familia integrada por dos cónyuges y dos hijos menores. Los primeros trabajan por cuenta ajena y obtienen rendimientos del trabajo personal por importes de 42.000 y 20.000 euros íntegros anuales.

b. Patrimonio: 

1. El matrimonio es propietario de una vivienda adquirida a principios del año 2007 por un precio total de 250.000 euros y cuyo valor catastral en 2018 es de 97.000 euros. Su valor de mercado a 31-12-2017 era de 200.000 euros (220.000 a 31-12-2016). 

2. Se estima que el ajuar doméstico tiene un valor aproximado de 10.000 euros.

3. Para la adquisición de la vivienda obtuvieron un préstamo hipotecario por importe de 200.000 euros, a un tipo de interés fijo del 4,5% anual y a un plazo de 25 años. La carga financiera anual se eleva a 13.340 euros. 

4. Son propietarios de dos automóviles, uno adquirido en 2005 por un precio total de 27.000 euros; otro, a principios de 2011 con un precio de 42.000 euros. 

5. La compra de este segundo vehículo fue financiada parcialmente mediante un préstamo personal por importe de 25.000 euros, a 7 años y a un tipo de interés anual del 9%. La carga financiera anual es de 4.827 euros. 

6. Posee asimismo un paquete de acciones de una sociedad española adquirido en 2006 por 9.000 euros (importe coincidente con su valor nominal), cuyo valor de mercado a finales de 2017 es de 7.500 euros. 

7. Los cónyuges son titulares de una cuenta corriente, cuyo saldo a 31-12-2017 era de 5.000 euros (7.000 a 31-12-2016), y que tuvo un saldo medio a lo largo de 2017 de 6.500 euros; la cuenta está retribuida a un tipo de interés del 0,5% anual. Para 2018 se prevé un saldo medio de 4.000 euros, que coincidiría con el saldo a 31-12-2018.

8. Finalmente, el cónyuge 1 es titular de un plan de pensiones individual cuyos derechos consolidados a 31-12-2017 ascendían a 10.500 euros (8.000 a 31-12-2016); la aportación efectuada en 2018 es de 3.000 euros.

9. Rendimientos del capital mobiliario: durante 2018, el importe estimado de los dividendos brutos es de 225 euros, y el de los intereses brutos de la cuenta corriente, de 20 euros.

10. Seguros: el matrimonio tiene suscritas pólizas de seguro del hogar y de automóviles de 335, 385 y 890 euros de coste anual, respectivamente.

11. Impuestos y cotizaciones sociales: Las retenciones a cuenta del IRPF se estima que ascenderán a 10.000 euros, las cotizaciones sociales, a 3.500 euros; los rendimientos del capital mobiliario están sujetos a una retención a cuenta del IRPF del 19%. El matrimonio estima que obtendrá una devolución del IRPF del año anterior por importe de 1.500 euros. Por otro lado, el importe del IBI es de 700 euros, en tanto que el del Impuesto sobre los Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) de los automóviles, de 220 euros.

12. Gastos familiares: después de hacer una relación completa de todos los gastos previsibles a lo largo de 2018, el matrimonio estima que los gastos familiares ascenderán en su conjunto a 35.000 euros. El importe de las compras está calculado por su precio total, es decir, que comprende los impuestos indirectos (IVA e impuestos especiales) que recaen sobre los diferentes bienes y servicios.

Con objeto de elaborar el presupuesto anual a partir de la anterior información, debemos proceder del siguiente modo:

  • Debemos centrar nuestra atención en los datos de ingresos y gastos del ejercicio considerado, 2018, por lo que podemos hacer abstracción de algunas informaciones que corresponden a la situación patrimonial.
  • Calculamos el montante de los ingresos del ejercicio (cifras en euros):
    • Retribuciones salariales íntegras: 42.000 + 20.000 = 62.000.
      • Retenciones IRPF: 10.000.
      • Cotizaciones sociales: 3.500.
      • Total deducciones: 13.500.
    • Retribuciones salariales líquidas: 48.500.
    • Dividendos: 225 – 42,75 = 182,25.
    • Intereses del depósito bancario: 20 – 3,80 = 16,20.
    • Devolución del IRPF de 2017: 1.500.
    • Total de ingresos líquidos: 50.198,45 euros.
    • Si a estos ingresos añadimos la cantidad dispuesta de la cuenta corriente, cuyo saldo pasa de 5.000 a 4.000 euros, tendremos: 50.198,45 + 1.000 = 51.198,45.
  • A continuación calculamos el montante de los gastos previstos:
    • Cuota del préstamo hipotecario: 13.340.
    • Cuota del préstamo personal: 4.827.
    • Seguros: 1.610.
    • IBI: 700.
    • IVTM: 220.
    • Aportación al plan de pensiones: 3.000.
    • Gastos familiares: 35.000.
    • Total de gastos: 58.697.
  • A continuación calculamos el saldo global: ingresos - gastos = 51.198,45- 58.697 = - 7.498,55 euros.
  • Observamos que, con los supuestos establecidos, el presupuesto familiar del año 2018 estaría desequilibrado y presentaría un déficit cercano a 7.500 euros.
  • ¿Qué alternativas caben para reconducir la situación?:
    • Una primera sería reducir la cifra de la partida de gastos familiares, 35.000 euros al año (2.916,67 euros mensuales), en la cuantía del desfase, lo que llevaría a un tope de 27.501,45 euros anuales (2.291,79 euros mensuales).
    • Otra opción sería utilizar más fondos de la cuenta corriente, que todavía presentaría un saldo de 4.000 euros, con el inconveniente de reducir una fuente de liquidez.
    • El matrimonio también podría decidir vender las acciones, si bien el importe efectivo alcanzable dependerá de la cotización en el momento de la venta. Tanto en este caso como en el anterior, habría que prever la posible minoración asociada, en dividendos e intereses, respectivamente.
    • Otra posibilidad consistiría en no efectuar aportaciones al plan de pensiones, lo que permitiría disponer de 3.000 euros. No obstante, habría que tener en cuenta que ello implicaría tener que afrontar una mayor cuota del IRPF en el año siguiente.
    • Por último, podría considerarse la posibilidad de acudir al crédito bancario. En línea con lo señalado anteriormente, el plazo de devolución del préstamo estaría condicionado por el tipo de gasto concreto que se pretenda financiar.