Es la cobertura del riesgo de encontrarse en la situación de dependencia. Mediante la contratación de este producto, que se puede articular tanto a través de pólizas individuales como colectivas, la persona asegurada obtendrá la prestación convenida con la finalidad de atender, total o parcialmente, las consecuencias perjudiciales que se deriven de la situación de dependencia.