Se pueden tener en cuenta algunas pautas para gestionar mejor el presupuesto familiar:

  • Analizar cuáles son realmente los ingresos existentes en nuestra economía familiar, para que de este modo podamos fijar un tope de gasto, inversión y ahorro para cada mes.
  • Establecer un listado de necesidades básicas y otro listado con los bienes y servicios que solemos adquirir cada mes, a fin de comprobar si parte de nuestros gastos recurrentes son realmente necesarios.
  • Implicar a todos los miembros de la familia en la gestión del presupuesto familiar.
  • Conservar y clasificar los documentos, facturas y escritos importantes.
  • Evaluar y sopesar con carácter previo a la realización de gastos importantes.
  • Revisar las prioridades y las necesidades de gasto a lo largo del tiempo.
  • Calendarizar y controlar las fechas de vencimiento de los distintos pagos a lo largo de cada ejercicio.
  • Clasificar los gastos en distintos grupos, con objeto de establecer una clara jerarquización.
  • Hacer un seguimiento mensual de la ejecución del presupuesto, analizando las posibles desviaciones.