La principal diferencia entre un pagaré y un cheque radica en la determinación del momento en que puede hacerse efectivo su cobro: en el momento de emisión del pagaré ya se fija el momento en que podrá cobrarse, mientras que ello no ocurre en el cheque, el cual es pagadero a la vista.

Por su parte, la diferencia más importante de un pagaré con respecto a la letra de cambio radica en la persona que emite el documento: el pagaré lo emite, normalmente, el propio deudor, mientras que, por su parte, la letra de cambio la emite el acreedor.