Para poder cobrar un cheque es necesario acudir a una entidad financiera. Así, en función de la entidad financiera a la que se acuda, habrá que distinguir:

  • Que el documento de pago sea presentado para su cobro en la misma entidad financiera y en la misma oficina indicadas por el librador en el cheque: el abono del importe será inmediato, siempre y cuando existan fondos suficientes en la cuenta del librador.
  • Que el documento se presente en cualquier otra oficina bancaria distinta de la indicada por el librador en el cheque: la entidad financiera donde se presenta el cheque para su cobro, en la práctica, retiene el importe del abono del cheque durante un plazo de 2 días hábiles (aunque en la práctica se transforma en 3 días, ya que su importe suele estar retenido hasta las 17:00 horas del segundo día hábil), a los efectos de comprobar la existencia de fondos en la cuenta corriente del librador y, de tener saldo suficiente, al cabo de dicho plazo, procede a retirar la retención. Este supuesto puede darse igualmente entre oficinas pertenecientes a una misma entidad financiera. Esto es, en caso de que el cheque haya sido emitido por una oficina de la entidad financiera A y el acreedor vaya a cobrarlo a una sucursal distinta, aunque perteneciente a la misma entidad financiera A, pueden retenerle el pago por plazo de 3 días hábiles para comprobar la existencia de fondos en la cuenta del librador. Todo dependerá de las normas internas de la propia entidad, las cuales, por regla general, establecen ciertos requisitos para el cobro inmediato: cheques por debajo de un determinado importe, firma del librador digitalizada por la entidad financiera, etc.