El tipo de cambio es el precio de la moneda de un país (divisa) en términos de otra.

El tipo de cambio puede ser nominal o real, en función del bien (moneda o bienes) que se considere para su cálculo:

  • Tipo de cambio nominal. Consiste en la relación a la que se puede intercambiar la moneda de un país por la de otro. Así, si el tipo de cambio euro/dólar es de 1,32, significa que por cada euro se obtienen 1,32 dólares. A partir de este tipo de cambio se puede obtener el recíproco, el tipo dólar/euro, que vendrá dado por: 1/1,32 = 0,76, lo que indica que por cada dólar se obtienen 0,76 euros.

Ejemplo: Si el tipo de cambio euro/dólar sube a 1,40 (el euro se aprecia con respecto al dólar), los productos norteamericanos resultan más competitivos en los países de la Unión Monetaria Europea, puesto que por cada dólar hay que entregar cada vez menos euros (tipo de cambio euro/dólar al alza), mientras que los productos europeos se encarecen en el mercado norteamericano, por lo que se dificultan las exportaciones de los países de la Unión Monetaria Europea a Estados Unidos, ya que por cada euro los norteamericanos deben entregar más dólares a cambio. La situación es la contraria si el euro se deprecia respecto al dólar y el tipo de cambio euro/dólar se coloca, por ejemplo, en 1,20.

  • Tipo de cambio real. El tipo de cambio real entre las monedas de dos países es un indicador de los precios de una cesta de bienes y servicios de un país con respecto a los de otro país. Indica la relación a la que podemos intercambiar los bienes de un país por los de otro país.

Ejemplo: Una cesta de bienes tiene un precio de 300 dólares en Estados Unidos y de 310 euros en España. El tipo de cambio euro/dólar es de 1,35. La cesta de bienes en Estados Unidos cuesta 300/1,35 euros, esto es, 222,22 euros; la cesta de bienes en España cuesta, como se ha indicado, 310 euros. Por tanto, el tipo de cambio real euro/dólar es de 1,40 (310/222,22).

Por otro lado, el tipo de cambio se puede clasificar como fijo o flexible, en función del grado de libertad de fluctuación de la moneda en los mercados de divisas:

  • El tipo de cambio fijo se da cuando el valor de una moneda está determinado, respaldado y mantenido por el banco central del país. Esto no significa que su valor sea inalterable. Las autoridades monetarias pueden, si lo estiman conveniente, modificar el valor de referencia de su moneda: si la modificación es al alza, estamos ante una revaluación y, si es a la baja, hablamos de devaluación.
  • El tipo de cambio flexible es cuando se deja que una moneda fluctúe libremente en los mercados de divisas; por tanto, su valor viene determinado por la oferta y la demanda de dicha moneda. Bajo este sistema, las oscilaciones cambiarias están causadas por las fuerzas del mercado; en tal caso, hablamos de apreciación cuando la oscilación es al alza y de depreciación cuando es a la baja.