A la base imponible se le aplica, en la actualidad, un tipo impositivo general del 25%.

Por otro lado, se aplica un tipo del 15% en el caso de empresas de nueva creación, en el primer año con base imponible positiva y el siguiente. En este sentido, cabe añadir que existen otros sujetos pasivos cuyo tipo impositivo es inferior (10% para algunas entidades sin fines de lucro, entre otras) o superior (30% para entidades de crédito, entre otros sujetos pasivos).

Hasta 2016 se establecían tipos reducidos en función del tamaño de la empresa (entidades de reducida dimensión y microempresas), que han sido eliminados, ya que se consideraban un obstáculo para el crecimiento empresarial.