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Están obligados a declarar todos los contribuyentes personas físicas residentes en España. No obstante, se establecen supuestos en que, bien porque ya se ha satisfecho el impuesto a través de mecanismo de retención o ingreso a cuenta, bien porque se trata de rendimientos de cuantía insignificante, Así, estarían exonerados de la obligación de declarar los contribuyentes  que hayan percibido, exclusivamente, rentas procedentes de:

  1. Rendimientos del trabajo personal, iguales o inferiores a 22.000 euros anuales: 

El límite se fija en 12.000 euros anuales en los siguientes supuestos:

  1. Rendimientos del capital mobiliario y ganancias patrimoniales sometidas a retención o ingreso a cuenta, con el límite conjunto de 1.600 euros anuales. 

Se excluye del límite conjunto de 1.600 euros anuales a las ganancias patrimoniales procedentes de transmisiones o reembolsos de acciones o participaciones de instituciones de inversión colectiva en las que la base de retención no proceda determinarla por la cuantía a integrar en la base imponible.  Cuando la base de retención no se haya determinado en función de la cuantía a integrar en la base imponible la ganancia patrimonial obtenida procedente de transmisiones o reembolsos de acciones o participaciones de instituciones de inversión colectiva no podrá computarse como ganancia patrimonial sometida a retención o ingreso a cuenta a efectos de los límites excluyentes de la obligación de declarar.

  1. Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado, con límite conjunto de 1.000 euros anuales. 

No tendrán que presentar declaración en ningún caso quienes obtengan rendimientos íntegros del trabajo, de capital o de actividades económicas, o ganancias patrimoniales que conjuntamente no superen  los 1.000 euros ni quienes hayan tenido, exclusivamente, pérdidas patrimoniales inferiores a 500 euros.

No obstante, aunque no resulten obligados a declarar, todos los contribuyentes que tengan derecho a recibir una devolución tienen que confirmar el borrador o presentar la declaración para obtener su devolución.

Los límites anteriores son aplicables tanto en tributación individual como conjunta.

Están obligados a declarar en todo caso los contribuyentes que perciban cualquier otro tipo de rentas distintas de las anteriores o superen los importes máximos indicados.

Ejemplo: ¿Tendría obligación de presentar declaración de IRPF un contribuyente que percibe únicamente rendimientos del trabajo de dos pagadores: 8.000 € del primer pagador y 2.000 € del segundo pagador? 

No, ya que sus rendimientos totales derivados del trabajo son inferiores a 12.000 €, cifra que la Ley establece como límite para no presentar declaración del IRPF. Cuando del primer pagador superase la cifra de 12.000€ y del segundo pagador percibiese más de 1.500€ anuales, sí estaría obligado a presentar la declaración.