Con carácter general, cabe señalar lo siguiente: 

  • Los rendimientos que se integran en la Renta General del IRPF son distintos rendimientos (del trabajo, del capital inmobiliario y de las actividades económicas, así como determinados rendimientos del capital mobiliario), las imputaciones de rentas, y ciertas ganancias y pérdidas patrimoniales (fundamentalmente, premios, ciertas indemnizaciones, etc.). 
  • Las rentas que se integran en la Renta del Ahorro del IRPF son las que provienen de dividendos, intereses, percepciones obtenidas de contratos de seguros y ganancias patrimoniales obtenidas por transmisiones de bienes patrimoniales. 

No todas las rentas personales se someten a tributación, ya que algunas gozan de exención.