La garantía se aplica por depositante, sea persona física o jurídica, con independencia del número de productos contratados en que figure como titular en la misma entidad. Por ello, cuando una cuenta tiene más de un titular, su importe se divide entre los titulares según lo previsto en el contrato de depósito o, en su defecto, a partes iguales, y cada titular tiene garantizado hasta el importe máximo.