Un préstamo no es más que una renta, por lo que se rige por la fórmula de cálculo de rentas.

Por ejemplo, un préstamo de 12.000 € a devolver en 5 anualidades constantes con un interés anual del 7% (no hace falta distinguir si es TAN o TAE, ya que son pagos anuales y no se produce fraccionamiento, es decir, TAE=TAN), tendría la siguiente fórmula: 

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Si despejamos “a” de la anterior ecuación, obtenemos: 

formula10.gif

Por tanto, un préstamo, ya sea de tipo personal o hipotecario, se resuelve, en lo que respecta a la cuota (mensualidad o anualidad), mediante una renta (básica).

El préstamo genérico, de cuotas constantes, se llama préstamo francés por utilizar el denominado método francés de amortización. Hay otros métodos de amortización (alemán, americano, italiano), con otras características y peculiaridades, pero son menos utilizados en la práctica.