Ya sabemos con claridad que todo capital lleva asociado un vencimiento y que un mismo capital monetario tiene valores diferentes en instantes de tiempo distintos. Es decir, si tenemos ahora 1.000 €, sería un grave error decir que equivalen a 500 € dentro de un año más otros 500 € dentro de dos años.

Ahora se nos plantea una cuestión importante que tiene una gran trascendencia en la práctica, ya que frecuentemente tenemos que comparar capitales financieros que corresponden a distintos momentos del tiempo.