Con las leyes de capitalización podemos capitalizar, de manera equivalente, cualquier capital desde un vencimiento a otro distinto.

Cuando hablamos de capitalización, siempre avanzamos «hacia delante» en el tiempo. Sin embargo, al tratarse de una expresión matemática (ecuación), también podemos averiguar, dado un capital final, un interés y un plazo, cuál debe ser el capital inicial para conseguirlo.

Ejemplo: ¿qué dinero debo ingresar ahora para obtener dentro de 4 años 10.000 €, si la entidad financiera me abona unos intereses del 3% anual?

El resultado se obtiene resolviendo una ecuación matemática:

  • En el caso de interés simple, sería:

    capitalizacion.gif

  • En el caso de interés compuesto: 
    icomp.png

Así, podemos resumir la utilización de las leyes de capitalización señalando lo siguiente:

  • para capitalizar (avanzar en el tiempo un capital), multiplicamos por (1+ni) o por (1+i)n.
  • para descontar (retroceder en el tiempo un capital), dividimos entre esas mismas cantidades.