Definición

Se trata de un servicio integral de alquiler de equipos necesarios para la actividad empresarial, a un plazo determinado, incluyendo, además, el mantenimiento, reparaciones, seguros y sustituciones necesarias del bien alquilado.

En principio, las operaciones de renting abarcan todo tipo de bienes de equipo, ya sean vehículos, equipos médicos, de oficina, maquinaria industrial, etc., es decir, cualquier equipo que, por su obsolescencia o necesidad de renovación, no interese adquirirlo en propiedad.

Modalidades de renting

  • Según criterio de amortización de bienes:
    • Renting total del bien: consiste en el alquiler durante un periodo determinado, amortizándose la totalidad del valor del bien.
    • Renting apalancado: en este caso, aunque también dentro de un periodo determinado, las cuotas satisfechas por el cliente no cubren la totalidad del importe del bien objeto de la operación. En este caso, la entidad de renting debe establecer convenios con los proveedores y distribuidores garantizándose la recompra del material.

En la mayoría de los contratos de renting el plazo del alquiler tiene carácter irrevocable.

  • Según la relación entidad- proveedor- cliente:
    • Renting de convenio: programa de alquiler de equipos pactado con un proveedor/distribuidor de éstos, que incluye la operatoria, servicios y garantías que éste aporta.
    • Renting de clientes: operaciones de renting planteadas directamente con el cliente, sin que exista acuerdo con los proveedores del bien objeto de la operación.

En el mercado español, el renting más utilizado es el de vehículos; la cuota mensual suele incluir la mayoría de servicios necesarios para el buen funcionamiento del bien: seguro a todo riesgo sin franquicia, mantenimiento recomendado por el fabricante, cambio de neumáticos por desgaste, asistencia en carretera, tramitación y recursos de sanciones, impuesto de matriculación y, opcionalmente, la contratación de un vehículo de sustitución.

Los factores de coste que componen la cuota del renting de vehículos se distribuyen, aproximadamente, de este modo: 50% arrendamiento del bien, 25% seguro, 25% mantenimiento.

Características generales del renting

  • Finalidad: Arrendamiento de determinados bienes de activo fijo o inmovilizado (vehículos, equipos informáticos y otros bienes de equipo) que deban mantenerse en buenas condiciones de uso.
  • Propiedad del bien: el cliente disfruta del bien en régimen de alquiler, no existiendo de forma estándar una opción de compra al final del contrato. Por tanto, los bienes no se incorporan al inmovilizado ni se reflejan en el balance de la empresa.
  • Plazo: De 2 a 5 años, dependiendo del tipo de bien y de las necesidades del cliente.
  • Cuotas: suelen ser de igual cuantía, y comprenden el uso del bien, el seguro y determinados servicios de mantenimiento. Sobre las mismas se aplica el IVA.
  • Liquidación: las cuotas se liquidan al principio de cada período pactado (normalmente, mensual o trimestral).
  • Opción de compra: pueden incorporarla, aunque no es lo más habitual.
  • Opción de renovación: puede renovarse el contrato, en relación con el mismo bien u otro más moderno.
  • Garantías: el propio bien, que, además, está asegurado. No obstante, pueden requerirse fianzas (que se devuelven al término del contrato) y, en su caso, garantías personales.
  • Inversión: el equipo alquilado no se registra en el inmovilizado del cliente, ya que no puede considerarse como una inversión.
  • Instrumentación: mediante contrato escrito.

Dado que el coste de varios de los servicios incluidos en la cuota depende, en el caso del renting de vehículos, del uso que se dé al vehículo, en el contrato de renting se especifica un número de kilómetros por período. Si la empresa no alcanza esa cifra, puede recibir un abono; por el contrario, si hay un exceso de kilómetros recorridos, soportará un recargo.

El renting es más un servicio que un instrumento financiero, dado que prevalece el componente de alquiler. Sin embargo, puede ser una alternativa frente al préstamo personal o el leasing.