Producto Interior Bruto (PIB)

El Producto Interior Bruto es un indicador que recoge la producción total de bienes y servicios de un país durante un período determinado. Sirve para reflejar la actividad económica interna del país en cuestión y se emplea a escala internacional para valorar su importancia económica.

El cálculo del PIB es una tarea bastante compleja. Habitualmente, se sigue el siguiente enfoque para cuantificarlo:

PIB = C + I + G + X – M

Siendo:

  • Consumo (C) + Inversión (I) = gasto privado, realizado por los residentes en el país. Incluye la adquisición de bienes de consumo y de capital, nacionales y extranjeros.
  • Gasto Público (G).
  • Exportaciones (X) e Importaciones (M), de bienes de consumo y de capital.

Inflación

La inflación se define como el aumento del nivel general de precios en una economía. En España, el nivel de precios de consumo se mide mediante el IPC (Índice de Precios al Consumo), que representa el coste de una cesta de bienes y servicios representativa consumida por una familia media. De este modo, la inflación, medida por el IPC, es la tasa de variación porcentual que experimenta este índice en el período considerado, generalmente en un año.

Según la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación anual en 2014 ha sido del -1%, ya que el IPC a junio de 2016 es un 0.8% inferior al registrado en junio 2015, lo que significa que los precios del consumo familiar, considerados globalmente, se han reducido un 0.8% entre junio de 2015 y junio de 2016.

Crecimiento económico

El crecimiento económico es un aspecto más de otro proceso más general, el desarrollo de un país. La vertiente del crecimiento se limita a la consideración de cómo evoluciona el valor en términos reales de la producción de bienes y servicios. El crecimiento económico es un proceso sostenido a lo largo del tiempo en el que los niveles de actividad económica aumentan tendencialmente. Históricamente, la economía evoluciona según ciclos, en los que se suceden fases de expansión (elevadas tasas de crecimiento) con otras de atonía (reducidas tasas de crecimiento). En ocasiones, la economía registra un decrecimiento, es decir, la tasa de variación del PIB es negativa.

En general, suele tomarse como indicador del nivel de renta de un país el PIB por habitante. Para que las comparaciones sean homogéneas es preciso eliminar el efecto de la inflación y, además, las diferencias en el nivel de precios en los distintos países. Para esto último se utilizan las paridades del poder adquisitivo.

Desempleo

De acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA), la población económicamente activa es el conjunto de personas mayores de 16 años que, en un período de referencia dado, suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios económicos (ocupados) o están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a dicha producción (desempleados o parados). En definitiva, los desempleados son aquellas personas que reúnen las condiciones de edad y capacidad física y mental para realizar un trabajo remunerado, y desean realizarlo pero no lo encuentran.

La tasa de desempleo puede definirse como el cociente entre el número de personas desempleadas y el número de activos, expresado como porcentaje. Es decir, una tasa de paro del 23% (en España se registró el 21% en el primer trimestre de 2016) significa que, de cada 100 personas capaces de trabajar y que desean hacerlo, 23 de ellas no encuentran una ocupación remunerada.

Balanza de Pagos (BP) y Posición de Inversión Internacional (PII)

La Balanza de Pagos es un documento contable que registra sistemáticamente el conjunto de transacciones económicas de un país con el resto del mundo durante un período determinado, generalmente un año, de forma similar al modo en que familias y empresas realizan el seguimiento de sus gastos e ingresos, cobros y pagos. La BP suministra información detallada sobre todas las transacciones con el exterior, entre residentes y no residentes, con independencia de su nacionalidad, ya sean operaciones de bienes y servicios o financieras.

La BP se subdivide en varias sub-balanzas o cuentas, de acuerdo con el carácter de las transacciones recogidas: corriente, capital y financiera. La diferencia entre ingresos y pagos de una determinada cuenta se denomina saldo de la misma. Conviene aclarar que el saldo de la BP es siempre nulo, está siempre en equilibrio, ya que todas las transacciones económicas provocan dos asientos en la BP, uno en ingresos y otro en pagos. Por tanto, cuando se habla de déficit o superávit en la BP, se está haciendo referencia sólo a algunas de sus cuentas o sub-balanzas.

La existencia de superávit o déficit en alguna sub-balanza es algo normal; tan sólo es preocupante cuando el desequilibrio es muy importante y cuando se mantiene de forma sostenida en el tiempo. Un desequilibrio permanente es indicativo de la existencia de problemas graves que deben ser resueltos. Un déficit persistente en la balanza por cuenta corriente, como ocurre en España, suele ser la consecuencia de una tasa de inflación superior a la de los países con los que se comercia, lo que encarece los productos nacionales, dificultando así las exportaciones.

La Posición de Inversión Internacional, por su parte, muestra el valor de las tenencias de activos y pasivos financieros frente al exterior. Se trata de un concepto amplio que abarca la totalidad de los activos financieros (inversiones de nuestro país en el exterior) y de los pasivos financieros (inversiones del exterior en nuestro país).

Así, las transacciones de la BP concretan la aportación del sector exterior del país a magnitudes como el valor añadido, la renta disponible o la capacidad o necesidad de financiación. Por su parte, el saldo de la PII informa del patrimonio financiero neto de dicho país.

Presupuesto público

El presupuesto público refleja los ingresos que tiene previsto obtener y los gastos que puede realizar una administración pública. Los programas de gasto permiten al Estado (o a otra administración pública) efectuar compras de bienes y servicios durante un determinado ejercicio y realizar transferencias. Para hacer frente al conjunto de los gastos es necesaria la obtención de ingresos, la mayoría de los cuales son de carácter fiscal.

Cuando los ingresos no financieros del Estado son superiores a sus gastos no financieros, se habla de superávit presupuestario; por lo general, sin embargo, los ingresos públicos no son suficientes para cubrir todos los gastos del Estado, por lo que lo normal es encontrar el presupuesto público en situación de déficit.

Gasto público

El gasto público comprende la suma de los gastos realizados por instituciones, entidades y organismos integrantes del sector público de una economía nacional: el Estado y sus Organismos Autónomos, las Comunidades Autónomas, las Corporaciones Locales y la Seguridad Social.

Por medio del gasto público se trata de dar respuesta, en los países con economía de mercado, a las necesidades de carácter colectivo: la prestación regular de servicios indivisibles como los de seguridad, defensa, justicia, etc.; la provisión de bienes y servicios preferentes (sanidad, educación, etc.); alcanzar una distribución más equitativa de la renta y la riqueza nacionales; alcanzar un mayor grado de desarrollo o crecimiento económico; conseguir el pleno empleo de los recursos productivos.

Déficit público

El déficit público, medido como la diferencia negativa entre los ingresos y los gastos no financieros que registra una administración pública en un período determinado, es un indicador del grado de equilibrio o desequilibrio de la actuación del sector público. Según cuál sea la cuantía del déficit público, así serán las necesidades de financiación de las administraciones públicas. Para medir su importancia y trascendencia en una economía, se recurre a la ratio que representa el déficit público sobre el PIB.

Deuda pública

Cuando los ingresos públicos ordinarios (impuestos, principalmente) no son suficientes para hacer frente a los gastos públicos, el Estado acude a recursos de carácter financiero, entre los cuales ocupa un lugar destacado la Deuda Pública, que se define como un instrumento financiero de naturaleza pasiva para el ente público emisor que busca en los mercados nacionales o extranjeros captar fondos, bajo la promesa de devolución futura y el pago de una remuneración durante su vigencia.

Si el déficit público no sólo persiste sino que además va en aumento, el endeudamiento del Estado (Deuda Pública viva) tendrá que ser cada año mayor, hasta llegar al momento en que las cargas de la Deuda (pago de intereses y devolución del principal) pueden hacerse insostenibles para el Estado.

Tributos

La Ley General Tributaria define tributos como “ingresos públicos que consisten en prestaciones pecuniarias exigidas por una Administración pública como consecuencia de la realización del supuesto de hecho al que la Ley vincula el deber de contribuir, con el fin primordial de obtener los ingresos necesarios para el sostenimiento de los gastos públicos”. Esto quiere decir que:

  • Son una obligación patrimonial, de carácter dinerario, que adquiere un particular con el Estado u otro ente público por realizar una manifestación de su capacidad económica (incluida dentro de hecho imponible).
  • Los tributos deben ser establecidos y regulados por ley.
  • Están obligados a pagar el tributo no sólo los españoles, sino cualquier persona, física o jurídica, que realice hechos imponibles en España.
  • El fin del tributo no es sancionador, sino que el Estado obtenga recursos.

Los tributos se clasifican en impuestos, tasas y contribuciones especiales.

  1. Impuestos.
    Los impuestos son tributos sin contraprestación (es decir, el particular obligado al pago de impuesto no recibe del Estado ningún bien o servicio directamente relacionado con dicho pago). Su hecho imponible está constituido por negocios, actos o hechos de naturaleza jurídica o económica, que ponen de manifiesto la capacidad contributiva del sujeto.
    Ejemplo: Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), Impuesto sobre Sociedades (IS), Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).
  2. Tasas.
    Las tasas son tributos cuyo hecho imponible consiste en la prestación de servicios o en la realización de actividades en régimen de derecho público, que se refieran, afecten o beneficien a los sujetos pasivos, cuando concurra una de las dos siguientes circunstancias:
    - Que no sean de solicitud o recepción voluntaria. - Que no puedan ser prestados por el sector privado.
    También se exigen por la utilización privativa o el aprovechamiento especial del dominio público. Pueden exigirse, por ejemplo, por la expedición del DNI, o por la recogida de basuras.
  3. Contribuciones especiales.
    Las contribuciones especiales son tributos cuyo hecho imponible consiste en la obtención por parte del sujeto pasivo de un beneficio o de un aumento del valor de sus bienes, como consecuencia de la realización de obras públicas o del establecimiento o ampliación de servicios públicos
    Puede exigirse, por ejemplo, por la primera pavimentación de una calle, por la apertura de una plaza o por el establecimiento del alumbrado público.

Ahorro

El ahorro es la diferencia entre el ingreso disponible y el consumo efectuado por una persona, una empresa, una administración pública, u otra entidad. Es decir, el ahorro es la parte de la renta de un ejercicio que no se destina al consumo. El ahorro nacional es la suma del ahorro público y el privado.

Eficiencia

El concepto de eficiencia está relacionado con la óptima utilización de los recursos disponibles para la obtención de resultados. Se hace un uso eficiente de los recursos cuando no es posible obtener una mayor producción utilizando tales recursos; desde otra perspectiva, no es posible producir un nivel dado de producción utilizando una menor cantidad de recursos.

Tipo de cambio

El tipo de cambio de un país respecto de otro es el valor de una divisa o moneda extranjera expresada en unidades de la moneda nacional.

La acepción más utilizada es el tipo de cambio nominal:  consiste en la relación a la que se puede intercambiar la moneda de un país por la de otro. Es decir, el número de unidades de moneda nacional que debemos entregar para obtener una unidad de moneda extranjera, o, de manera similar, el número de unidades de moneda nacional que obtenemos al vender una unidad de moneda extranjera.

Los tipos de cambio, como precios que son, suelen variar a lo largo del tiempo: una apreciación (depreciación) de la moneda nacional significa una subida (bajada) de su precio en términos de la moneda extranjera. Esto significa que es necesaria menos (más) moneda nacional para comprar la misma cantidad de moneda extranjera.