Cualquier empresa, con independencia del sector en el que opere y de la actividad concreta a la que se dedique, tiene una función genérica que realizar: producir bienes y servicios para su venta en el mercado. Con los ingresos obtenidos con la venta de sus productos y servicios, la empresa ha de cubrir el coste de los bienes y servicios adquiridos a otras empresas, necesarios para su producción, y asimismo retribuir a los distintos factores que participan en el proceso de producción o prever su reposición (retribuciones salariales, alquileres de inmuebles, intereses por financiación ajena recibida, amortizaciones de los bienes de equipo, y beneficios para retribuir el capital invertido en la empresa).