Una vez que la empresa se ha consolidado puede contemplar su expansión, mediante un crecimiento interno (orgánico), es decir, ampliando la capacidad de la propia empresa (nuevas plantas, sucursales…) o externo (inorgánico), mediante la adquisición de otras empresas. En ambos casos, el planteamiento financiero es similar al efectuado en el momento de constitución de la empresa. Al tratarse de la inmovilización de recursos durante mucho tiempo, será necesario disponer de recursos estables.