Como ya se ha indicado anteriormente, el sistema financiero cumple la función primordial de poner en contacto a unidades económicas de gasto excedentarias, con unidades económicas de gasto deficitarias, pero el sistema financiero cumple también otra serie de funciones, como son las siguientes:

  • Sustentar los sistemas de pagos, canalizando los fondos de manera rápida, segura y eficiente.
  • Analizar la viabilidad y, en su caso, aportar financiación para proyectos de inversión que, de otro modo, no podrían llevarse a cabo.
  • La instrumentación de la política monetaria aplicada por la autoridad monetaria, que, a través de los tipos de interés, y la gestión de la liquidez del sistema, condiciona la evolución del ahorro, del consumo y de la inversión y, con ello, el rumbo de la actividad económica y de la inflación.

Para cumplir con todas sus funciones es esencial un buen funcionamiento del sistema de pagos, que es el conjunto de:

  • instrumentos (efectivo, efectos mercantiles tradicionales -letras, cheques, pagarés, etc.-, tarjeta de pago, transferencia y domiciliación bancaria),
  • procesos (compensación y liquidación),
  • y canales (oficina bancaria, cajero automático, terminal en punto de venta, teléfono móvil, Internet, etc.) necesarios para materializar la circulación de las salidas y entradas de dinero derivadas de las transacciones llevadas a cabo por los agentes económicos, así como para el cumplimiento de las obligaciones económicas originadas por tales transacciones.

Los sistemas de pagos pueden clasificarse atendiendo a diferentes criterios:

En función del importe de las operaciones:

  • Minoristas: se encargan de transferir, mediante numerosas operaciones, órdenes de pago por parte de particulares y empresas.
  • Mayoristas: a través de ellos se realizan transferencias de gran valor y alta prioridad entre los agentes institucionales del sistema (bancos centrales, entidades financieras y operadores de los mercados), por cuenta propia o en nombre de sus clientes.

En función del tipo de liquidación:

  • Brutos: la liquidación de los pagos se efectúa operación por operación.
  • Netos: la liquidación de los pagos entre partes que tienen operaciones cruzadas se realiza por el neto resultante de la compensación de los saldos deudores y acreedores.

En función del momento de la liquidación:

  • En tiempo real: las operaciones se liquidan de forma inmediata.
  • Diferidos: las operaciones se liquidan en momentos definidos a lo largo del día.

Como antes se indicaba, el buen funcionamiento del sistema de pagos es esencial, ya que la aparición de fallos en él puede traducirse en la indisponibilidad de fondos, en volumen y/o plazo, impidiendo a los agentes económicos hacer frente a los compromisos adquiridos en el desarrollo ordinario de su actividad. La posible interrupción de los procedimientos y procesos de pagos puede derivar en la propagación de una situación de inestabilidad financiera y, por extensión, en un escenario de crisis económica.